No te quiero en mi vida y no pienso dejar que sigas ni un minuto más conmigo. Me paralizas, me creas ansiedad, me desesperas... Te pienso echar a patadas de una vez por todas, conmigo no vas a poder.
Hay que ver en lo que nos convertimos cuando dejamos de ser nosotros mismos y pasamos a ser entes temerosos, que no pueden dormir de noche y tampoco pensar de día. Agradezco la función que desempeña cuando es necesario, pero cuando no lo es tan sólo es un fantasma, una plaga. Y lo que tenga que suceder, sucederá, y sé que con él lo llevaré peor que sin él.
Au revoir peur!!!
1 comentario:
Acabo de dar con tu blog, y realmente me fascina cuando encuentro algo tan personal. No creo que tengas miedo, de hecho pienso que debes ser de las personas mas valientes que no conozco jeje. Te echas a la vida con fuerza y con el corazón abierto a que lo hagan pedazos. De verdad te envidio, sería incapaz de ocupar tu lugar. Eso por lo que leí, mi humilde opinión.
Publicar un comentario