
Me ocurre una cosa: a veces dudo de si algo me pasó realmente o lo he soñado.
Sólo dudo de las cosas que ocurren en realidad, no de las que sueño; o sea, sé que lo que sueño no es real, pero dudo de la realidad.
Y qué le voy a hacer si a veces la vida es absurdamente onírica...

Como lo es la obra de Paul Delvaux







