sábado, 27 de marzo de 2010

¡Malditos fenómenos asociados con los sueños lúcidos!



Son las 5:16 am, estoy sola en casa y acabo de tener un falso despertar del que me desperté ( de forma verdadera, claro) empapada en sudor.
Mi sueño empezaba de una forma muy rara, era de noche y me sentía muy cansada, tanto que decía cosas que me hacían pensar que estaba fuera de mí, pero yo le echaba la culpa a ese cansancio. El caso es que el sueño evolucionaba hacia una pesadilla (en la que unos cristianos me perseguían por Alejandría... bueno, prefiero no darle mucha importancia a esto, porque si lo soñé es porque antes de dormir estuve viendo Ágora). El caso es que entre tanto cristiano, tanto grito y tanto derramamiento de sangre acababa despertándome en mi habitación; en principio no había nada extraño.
Iba hacia el baño, encendía los interruptores pero la luz no se encendía, aquello empezaba a parecerme raro. Me dirigía corriendo hacia la cocina y encendía los interruptores para ver qué pasaba allí, las luces se encendían tardando un poco más de lo habitual. Volvía al baño, pero allí la luz seguía sin encenderse y no conseguía verme el rostro en el espejo con tanta oscuridad, así que esta vez iba hacia el salón a probar con las luces que había allí y ocurría lo mismo que en la cocina. Volvía a mi habitación, sin apagar todas las luces que había encendido a mi paso (¡y eso que en mi casa no somos de Fenosa!). Llegaba bastante más tranquila a mi habitación, no sería raro que se hubiese gastado el fluorescente del baño. Cuando me disponía a acostarme plácidamente en mi cama veía allí tirado mi móvil, y sí, no puedo negar que ese era mi móvil, pero era uno que dejó de funcionar hace tres años y a día de hoy está muerto de asco en un cajón. "Esto va a ser que es un sueño" pensé, pero con bastante angustia porque había cosas demasiado reales en él. Se me ocurrió que podía mirar por la ventana, si aquello no era real seguramente no se correspondería con el recuerdo que tenía de él, así que me dispuse a abrir la persiana y... ¡ajá! El jardín que está delante de mi ventana tenía una forma diferente al que yo recordaba y además, (atención al dato) ¡En el alféizar crecían setas!
Vamos, aquello no podía ser real ni de broma, pero claro, estoy tan acostumbrada a que en mis sueños nada se parezca a lo que representa en la realidad que me pareció muy raro que esta vez mi casa se pareciese tanto a la real.
Salí otra vez de la habitación para inspeccionar, y vi la luz de la cocina encendida, tal y como la había dejado. Me dirijí hacia el salón, y cuando iba por el pasillo ya veía que la luz estaba encendida, pero al llegar allí vi que la luz encendida no era la correcta; yo había encendido la lámpara de techo, y esta vez la que iluminaba es una que hay sobre una mesa, que además hace años que no se enciende.
Volví por el pasillo hasta mi habitación y grité, si aquello era la realidad empezaba a encontrarme mal y la verdad es que tenía tantas dudas que no era capaz de afirmar a ciencia cierta que aquello fuese un sueño. Además, la intención del grito era, que en caso de que aquello fuese la realidad, que alertase a los vecinos que viven encima de mí para que avisasen a alguien de mi familia.
Me apetecía salir de la casa e ir a junto del resto de mi familia, que están en otro piso del mismo edificio, pero me asaltó un miedo nuevo... "¿Y si esto es un sueño en el que etsoy sonámbula?" Que yo sepa nunca había sido sonámbula, solo había hablado alguna vez en alto durante un sueño, y poca cosa, pero claro nunca se sabe en qué momento una puede empezar a ser sonámbula, y el hecho de no haberlo sido antes no exime que lo empiece a ser a los a los 22 años; que yo nunca fui alérgica a los gatos y hace cosa de un mes uno me hizo estornudar de lo lindo y que los ojos se me pusiesen como dos tomates.
El caso es que teniendo estas premisas, empecé a sentir una angustia tremenda y ya no sabía si estaba despierta, si estaba dormida, si estaba dormida pero me estaba desplazando por toda la casa... Y entre tanta angustia se me dio por echarle la culpa al Brozepam, porque tanta sensación de cansancio no era normal, ni aún estando en un sueño.
Pensé que lo mejor ante tanto desconcierto era volver a la cama y que fuese lo Dios quisiese, si era un sueño me acabaría despertando y dejaría de pulular por la casa adelante, y si estaba despierta y aquello era culpa de alguna sustancia legal de efecto desconcertante terminaría pasándose al pasar las horas. Se me ocurrió llamar a alguien, pero claro, si aquello era un sueño y seguían pasando cosas raras a mí me iba a dar un jamacuco.
Y cuando me disponía a echarme en casa sin demasiado convencimiento, aparecía mi tía por la puerta (con el vestido que llevaba puesto el día anterior, ¡ojito!). Yo me acercaba hasta ella y casi no podía moverme ni hablar, estaba entumecida, recordando bastante a una parálisis del sueño, que mira que son putas también... El caso es que yo estaba contenta porque venía en mi auxilio, pero vamos que la verdad es que pasaba bastante de mí teniendo en cuenta que apenas podía hablar. Entonces decía una frase que a penas entendí, pero era algo así como "ojalá no hubieses hecho lo que hiciste" y a mí se me dio por pensar que a lo mejor me había muerto y ahora vagaba como un alma en pena poco acostumbrada a estar en un mundo que no me corresponde. Sí, ya sé que es una locura, pero todo era loco pero a la vez demasiado real, y con tantas películas de espíritus que se quedan atrapados en este mundo, una puede llegar a pensar cualquier cosa.
Cuando la angustia se encontraba ya en niveles desorbitantes... ¡Por fin sucedió! Me desperté en plena oscuridad, en mi cama, empapada en sudor. Las sábanas estaban tal y como las había dejado; o sea, que no me había movido de la cama en ningún momento, y todo lo que me rodeaba olía a realidad. Seguía teniendo sueño, pero no me apetecía quedarme dormida, sólo de pensar en volver a pasar por lo mismo me daba pánico. Lo peor de todo es que me entró un miedo terrible a salir de la habitación, supongo que porque se llegase a parecer bastante a mi sueño, que empezaba yendo hacia al baño; por eso ahora mismo estoy aquí escribiendo esto para tranquilizarme un poco entre letra y letra, mientras aguanto unas ganas de hacer pis que cada vez van a más.
Nunca tuve un falso despertar tan realista como este, ni quiero volver a tenerlo. Espero que la próxima vez las condiciones que me rodeen en el sueño no sean tan reales, para poder darme cuenta a tiempo que eso es un sueño y que puedo aprovecharlo para hacer cosas que me gusten, como hacía cuando era pequeña. Hubo una época cuando tenía 10 años en la que era raro que estuviese dos noches seguidas sin tener un sueño lúcido, siempre me percataba de que lo que vivía formaba parte del mundo onírico, de hecho llegó a ser una decepción ver que sueños que eran maravillosos eran simplemente eso, sueños. También un par de veces tuve una parálisis del sueño, y la primera vez que me ocurrió pensé que me había quedado una verdadera parálisis, que estaba sufriendo un síndrome de cautiverio que se llama; claro está que lo pasé fatal, peor seguramente que hoy con el falso despertar. Pero como lo pasado, pasado está, yo hoy me dedico a hablar de lo mal que lo acabo de pasar con este falso despertar, que aún encima me pilla sola y con ganas de ir al baño.
Eso sí, de todo esto saco una conclusión, y es que en una bueno temporada voy a evitar dormir sola en casa. ¡Desde luego mañana no me pillan en estas!

jueves, 25 de marzo de 2010

Pereza

Acabo de encontrar la respuesta a por qué soy tan perezosa...
El demonio asociado con la pereza es Belfegor, y el poder de este es más fuerte en octubre. Y claro, yo que estoy en pleno proceso de dejarme llevar, no puedo evitar mi naturaleza perezosa por haber nacido en octubre...
Con lo cual, necesito llevar un año de Oso Pardo, va con mi naturaleza.

Eso sí, que nadie me eche a mí la culpa, échensela a Belfegor!

martes, 23 de marzo de 2010



La astenia hace que la primavera recuerde a las fotografías de David Hamilton.



Cálidamente borroso, con las bajas presiones que consecuentemente producen más bajas tensiones aún.
Y para más inri, toseína...
Eso sí, yo me dejo llevar por las brisas, que no se me diga.

lunes, 22 de marzo de 2010

Pequeñas cosas de la vida


Con ellas se llena.
Sin vosotras se vacía.

Dejarse sorprender por las minucias del día a día.
Diminutas. Casi invisibles. Se sienten o se intuyen. A veces sólo eso. Nada más (y nada menos).
Me dejo llevar y no pido nada. Me nutro con su presencia, pero sin buscarla. Valorándola. Esperándola.



Y a todo esto, la primavera ya llegó.

jueves, 18 de marzo de 2010

Wim Wenders

Todo lo que hace este hombre emana belleza y sensibilidad:














martes, 16 de marzo de 2010

¿Qué ocurre cuando te sientes identificado con una esponja marina de ficción?


Sí señores y señoras, yo me siento identificada con Bob Esponja en algunas cosas, aunque en otras con Calamardo, esto la verdad es que parece un poco paradójico... El caso es que sé que me costará sacar el carnet de conducir tanto como a Bob y a veces puedo ser tan ingenua como esa boba esponja amarilla. También puedo ser pesimista y escéptica como el calamar.


En fin, que da igual que me identifique con ellos o no, eso es lo de menos; lo mejor es lo que me río con ellos cada vez que los veo con mis primas o cuando estoy sola (sí, lo reconozco!).


Y está claro que es una serie para niños, pero tiene la gracia suficiente como para que encante a los adultos...




Mmm, me está entrando hambre de una burguer cangreburguer!

domingo, 14 de marzo de 2010

Miss Misery

La soledad es uno mismo sin encontrarse

Y por más que busques sigues sin estar.
A nadie le exijo ayuda, sólo me la reclamo a mí misma.

sábado, 13 de marzo de 2010

Me caí hace algún tiempo, y empiezo a ser consciente de que aunque yo pensaba que sí, nunca conseguí levantarme.
Y ya va siendo hora de hacerlo poco a poco, que las cosas que se hacen con calma parecen más duraderas que las hechas con tanta rapidez que se derrumban a la mínima brisa.

Muros fuertes y sólidos, eso es lo que necesito.

lunes, 8 de marzo de 2010

The Limits Of Control

Me apetecía ver una película que me permitiera dejarme llevar poco a poco entre sus imágenes, que me metiera en los diálogos (escuetos y escasos) de sus personajes, que me envolviera con su música, que fuese una historia llena de simbolismo; y la encontré:



jueves, 4 de marzo de 2010

Norman Parkinson

Las aguas vuelven a su cauce.
Con elegancia.










Fotografías de Norman Parkinson




miércoles, 3 de marzo de 2010

Querida Pandora que abriste la caja

Voy a decirte unas cosas poco elegantes, para que las entiendas bien, porque no es que nuestra relación haya terminado de forma poco elegante, es que tú nunca tuviste pizca de elegancia.
Siento que te joda mi decisión y que por eso me insultes, pero es que yo me harté de tus subnormalidades y tus comentarios absurdos; nunca dabas una en tus comentarios sobre mis textos, las cosas que decían nada tenía que ver con lo que yo tenía escrito, y lo de tener que explicarte siempre todo... Qué coñazo. Sin mencionar las puñaladas, que te encantaban; si es que lo de ser un anónimo da lugar a ser muy valiente.
Yo seré deprimente en mi blog, sitio que me parece perfecto para ello, pero tú eres una auténtica obsesiva compulsiva, que sigue leyendo mi blog y me sigue escribiendo a pesar de saber que no es bien recibida. Pues a curar tus males con profesionales, anda!
Y me hace gracia que me llames juguete roto... sí, será que la fama y el dinero me corrompieron! Ay, la ignorancia es muy atrevida, pero también graciosa.

Y sí, no subo tu comentario porque no me da la gana. Eso sí, a lo mejor lo imprimo y me limpio el culo con él, que es para lo único que sirve.

martes, 2 de marzo de 2010


Esto volverá a ser un sitio calmado.
Mi sitio.


Adiós a la cobardía, a la estupidez y al aburrimiento de esas personas que tiran la piedra y esconden la mano.
Y no, no mando a nadie a la mierda; os mando a donde viven vuestros monstruos.


lunes, 1 de marzo de 2010

Es como si no estuviese a esto, a nada.
No estoy
O sí (pero no).