Sólo quiero y espero que siga habiendo películas bonitas, tanto como Las Vírgenes Suicidas, y música igual de bonita como su BSO de Air.
A fin de cuentas me alimento de estas cosas. Lo que me resulta más raro es que últimamente podría tomarme el té sin azúcar. Supongo que ha llegado un momento en el que me absorbe la realidad. Y no quiero convertirme en eso.
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