Sin escribir aquí, pero tengo tantos sitios en los que mostrarme que paso de hacer alardes excesivamente ególatras. Siempre fui más de observar que de mostrar, así me va.
Y después de pasar lo que creo que fue una crisis existencial de esas en las que, aunque no te quieres suicidar ni nada por el estilo, estás por los suelos y no sabes qué hacer con tu vida porque te encuentras más que perdida, puedo decir con toda seguridad que ya soy quien de respirar tranquila.
Me gustaría poder decir "me voy" y tener la valentía para hacer las maletas y echar a andar sin importar a dónde puedo llegar. El caso es que yo no soy así, o bien por comodidad o por pereza me acabo quedando donde estoy y vuelta a empezar. Antes sé que si me quedaba era por miedo, pero ahora no, todo eso queda en el pasado. Si aprendí algo en esta supuesta "crisis" es a perder el miedo y mirar hacia delante; bueno y también a reírme, este año acabé por reírme mucho, la otra opción era la de echar a llorar y no estaba dispuesta a tener que llevarla a cabo. Creo que el humor fue una decisión muy inteligente.
Eso sí, tengo claro que si sigo por aquí, por donde siempre es porque aún no ha llegado el momento de marcharme. Le dejo la última palabra al destino y a la intuición, y cuando me sienta preparada abriré las alas y echaré a volar, porque sé que ya no hay ninguna cadena que me retenga al suelo.
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