jueves, 5 de enero de 2012

Como dice William Goldman en uno de los incisos que hace en su versión de "La Princesa Prometida" (original de S. Morguensten): La vida no es justa.
Y tiene razón; no tiene por qué haber un equilibrio en la vida, no ganan siempre los buenos y desde luego el tiempo no pone a cada cosa en su lugar. Así es la realidad, cruda y bastante fea.
Pero como no es cuestión de pasarse el día llorando como una magdalena o de tirarse por una ventana, lo mejor que podemos hacer es ponernos unas gafas que tengan el cristal de color rosa, hacer un recuento al final del día de esas pequeñitas cosas que pasan a lo largo del día y que nos alegran un poco o ver "Enlightened" y sentirnos identificados con Amy. Porque está bien saber que no estamos solos en esta sociedad que parece tan hostil.


Y ahí está mi regalo de Reyes para todo el que lo quiera recibir.

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