Los suspiros se escapan de su boca de fresa
(...)
Pero paso de la princesa
y me pregunto ¿Dónde está Perséfone que parece que va a encontrarse con su madre y vuelve al inframundo así sin previo aviso?
Hades, déjala ir, suelta sus carnes.
Y todo esto lo digo alejada por completo de la trascendentalidad o del misticismo.
Es simplemente que quiero guardar mis botas en una caja hasta el año que viene, definitivamente.

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