viernes, 30 de abril de 2010

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?

Los suspiros se escapan de su boca de fresa

(...)



Pero paso de la princesa
y me pregunto ¿Dónde está Perséfone que parece que va a encontrarse con su madre y vuelve al inframundo así sin previo aviso?



Hades, déjala ir, suelta sus carnes.

Y todo esto lo digo alejada por completo de la trascendentalidad o del misticismo.

Es simplemente que quiero guardar mis botas en una caja hasta el año que viene, definitivamente.

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