miércoles, 3 de marzo de 2010

Querida Pandora que abriste la caja

Voy a decirte unas cosas poco elegantes, para que las entiendas bien, porque no es que nuestra relación haya terminado de forma poco elegante, es que tú nunca tuviste pizca de elegancia.
Siento que te joda mi decisión y que por eso me insultes, pero es que yo me harté de tus subnormalidades y tus comentarios absurdos; nunca dabas una en tus comentarios sobre mis textos, las cosas que decían nada tenía que ver con lo que yo tenía escrito, y lo de tener que explicarte siempre todo... Qué coñazo. Sin mencionar las puñaladas, que te encantaban; si es que lo de ser un anónimo da lugar a ser muy valiente.
Yo seré deprimente en mi blog, sitio que me parece perfecto para ello, pero tú eres una auténtica obsesiva compulsiva, que sigue leyendo mi blog y me sigue escribiendo a pesar de saber que no es bien recibida. Pues a curar tus males con profesionales, anda!
Y me hace gracia que me llames juguete roto... sí, será que la fama y el dinero me corrompieron! Ay, la ignorancia es muy atrevida, pero también graciosa.

Y sí, no subo tu comentario porque no me da la gana. Eso sí, a lo mejor lo imprimo y me limpio el culo con él, que es para lo único que sirve.

1 comentario:

oh-daesu dijo...

La sonrisa que me provoca esta entrada. hacia años que no la sentia, pero es que realmente es genial, y seria tremendo como prologo de un libro, me parece sublime, chapeau, chapeau, me quito el sombrero, chapeau. increible.